Miedo a la oscuridad o a dormir solo
La historia puede acompañar ese momento con calma, sin dramatizarlo, y daros un relato compartido para hablar de ello.

A veces un niño está pasando por un miedo, un cambio o una situación nueva y cuesta encontrar las palabras. Una historia puede partir de ese momento real y convertirlo en una aventura cercana, amable y más fácil de comprender juntos.
Crear un cuentoPuedes contar, si quieres, qué está viviendo: un miedo concreto, la llegada de un hermano, el colegio nuevo u otra situación cotidiana. También puedes añadir su nombre, sus intereses y un adulto o compañero de apoyo que aparezca en la aventura.
El cuento no pretende resolver lo que siente. Sirve para explorar esa situación con cariño, ayudar a expresar lo que le pasa y abrir una conversación a su ritmo.
La historia puede acompañar ese momento con calma, sin dramatizarlo, y daros un relato compartido para hablar de ello.
Un cuento puede hacer más comprensible un cambio en casa y dejar espacio para lo que el niño siente, ilusión incluida.
Cuando aparece una situación nueva, una aventura protagonizada por él puede ayudar a explorar esa novedad con más confianza.
Tú indicas qué está viviendo. Érase Mi Vez escribe una aventura cercana, con ilustraciones y narración.
Nombre, edad e intereses ayudan a que el protagonista se reconozca en la historia.
Puedes indicar qué está viviendo ahora o qué te gustaría que la historia acompañara con un tono positivo.
Érase Mi Vez crea una historia personalizada, con ilustraciones y narración, pensada para su edad.
Hablar de emociones no siempre sale a la primera. Un cuento con su nombre y su situación puede servir para explorar juntos lo que está pasando, reforzar confianza y poner palabras a algo que le cuesta explicar.
No sustituye el acompañamiento de un adulto ni la orientación de un profesional. Es una forma amable de sentarse al lado de lo que vive y mirarlo a través de una aventura.
Si quieres una aventura a medida, con su nombre e intereses, puedes crear un cuento personalizado. Cuentos personalizados
Si buscáis un rato más sereno al final del día, también puedes crear un cuento para dormir. Cuentos para dormir
Los cuentos pueden ser una forma de abrir conversaciones y acompañar emociones cotidianas. No sustituyen la orientación de un profesional cuando sea necesaria.
Sí. Hay un espacio opcional para indicar una situación cotidiana. Esa información se puede tener en cuenta al crear la historia.
Sí. Puedes mencionar un miedo cotidiano, como la oscuridad o dormir solo, para que la historia lo acompañe con un tono infantil y adecuado a su edad.
Sí. Un cambio familiar, el colegio nuevo u otra novedad pueden ser el punto de partida. El cuento ayuda a hablar de ello; no pretende resolver el cambio por sí solo.
Tú eliges qué contar. Si hay un tema que no quieres tratar, basta con no incluirlo. Además, revisamos lo que se introduce para que el cuento se mantenga en un contexto infantil. Si un tema no encaja, no se genera.
Sí. La edad, los intereses, el lugar y el compañero forman parte de los detalles que puedes indicar para acercar la historia a él.
No. Los cuentos de Érase Mi Vez no son terapia ni sustituyen la orientación de un profesional cuando sea necesaria. Pueden ayudar a abrir una conversación y acompañar emociones cotidianas en familia.
Empieza con unos pocos detalles y Érase Mi Vez escribe el cuento.
Crear un cuento